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Ginebra (EFE)
Colombia encabeza junto a la Federación Rusa y Nepal la lista de países en los que el año pasado hubo mayor número de desapariciones forzadas, dijo hoy aquí el presidente del grupo de trabajo de la ONU que investiga estos casos, Diego García Sayán.
Este equipo, creado en 1980 para investigar las desapariciones masivas registradas durante las dictaduras latinoamericanas de ese entonces, ha tramitado casi 50.000 denuncias individuales ante los gobiernos señalados como responsables, pero 41.000 aún no han sido esclarecidas.
Sobre el caso colombiano, García Sayán dijo a EFE que ''se trata del único país donde se presentan nuevos casos de manera persistente, la mayoría de los cuales son atribuidos a grupos paramilitares''.
Consideró crítica la situación en ese país y dijo que ''no se cuentan con elementos para pensar que esto (el conflicto) será resuelto'', por lo cual urgen ''acciones específicas para controlar las acciones de los paramilitares''.
Precisó que el grupo de trabajo que preside no investiga las desapariciones atribuidas a las guerrillas, debido a que su mandato se limita a los actos cometidos por agentes estatales o por quienes obran con su consentimiento.
''Que los grupos armados irregulares sean investigados por una instancia de Naciones Unidas les daría un estatus jurídico que no tienen'', explicó.
García Sayán, ex ministro de Relaciones Exteriores del Perú, anotó que esto no significa que la acción de dichos grupos sea irrelevante, sino que se considera que las autoridades del Estado afectado son las responsables de las investigaciones y sanciones.
Anotó que durante el año 2002, su grupo presentó al gobierno de Bogotá un total de 12 casos de desapariciones debidamente documentados, sobre los cuales las autoridades deberán responder.
García destacó la importancia de algunas medidas para prevenir las desapariciones, como la elaboración de registros de detenidos accesibles y al día, el acceso de los familiares y abogados a los lugares de detención y a las informaciones necesarias, así como la rápida puesta a disposición del detenido ante las autoridades judiciales.
Mencionó también la importancia de que los responsables de las desapariciones forzadas sean juzgados en los tribunales ordinarios, pues las cortes militares o de excepción ''constituyen un camino a la impunidad''.
Sobre el resto de la región latinoamericana, el experto de la ONU dijo que aunque las desapariciones masivas en países como Argentina, Perú, Chile, Guatemala y El Salvador son cosa del pasado, ''todavía hay mucho que hacer para ubicar el paradero de miles de desaparecidos, con la ubicación y exhumación de restos de fosas clandestinas, y trabajos de antropología forense''.
El jurista peruano precisó que el gran problema para cumplir con esta labor es la falta de recursos económicos del grupo de trabajo, que el año pasado impidió la revisión de 300 nuevos casos y el análisis de 1.200 respuestas de gobiernos.
EFE
fonte: El
Comercio -
Perú
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